viernes, 19 de octubre de 2007

REVOLUCION INDUSTRIAL EN COLOMBIA







INTRODUCCIÓN
Con el presente trabajo, se pretende dar a conocer el desarrollo del Sector Industrial en Colombia y los aspectos generales de dicho sector.
Para hablar del desarrollo industrial colombiano, es necesario mencionar la época de la
revolución industrial ocurrida en Europa, especialmente en Gran Bretaña, en el siglo que va desde 1750 a 1850 como una referencia histórica imprescindible.
De igual forma deben tenerse en cuenta aspectos como el desarrollo del Sector Manufacturero, la relación del Sector Industrial con el resto de la
economía, distribución geográfica de la industria, estructura del producto industrial y tasa de crecimiento.
Otros aspectos importantes a mencionar son: Las
fuentes de financiación, endeudamiento y capitalización de la industria y principales subsectores del Sector Industrial.
MARCO HISTÓRICO
Para hablar del desarrollo industrial colombiano, es necesario mencionar la época de la revolución industrial ocurrida en Europa, especialmente en Gran Bretaña, en el siglo que va desde 1750 a 1850 como una referencia histórica imprescindible.
La revolución industrial no fue solamente una revolución
política, fue principalmente una revolución tecnológica influida por la utilización de algunos descubrimientos en la industria, entre ellos el del vapor aplicado a toda clase de maquinarias y el de la lanzadera y la hiladora mecánica que transformaron la industria textil. La influencia de la revolución industrial con sus características de desorden, sobre la clase trabajadora, produjo algunas reacciones cuyas consecuencias todavía se pueden apreciar: la de los destructores de maquinas, que fue duramente reprimida por el Estado, la del sindicalismo, la de los cartistas, o sea, aquella que se propuso lograr leyes favorables para el trabajador, y la que podemos denominar cooperativa. Esta última tuvo por causa inmediata el hecho de que en Inglaterra muchos trabajadores de la época no siempre recibían su salario en dinero, sino en especie, con las consiguientes desventajas de mala calidad, pesa equivocada y precios muy altos.
Aún en el caso de que recibieran el salario en dinero, por ser este demasiado bajo, obligaba a los trabajadores a someterse a los tenderos que por concederles
crédito exigían un valor mayor por la mercancía, junto con las demás circunstancias desfavorables que acompañan a esta clase de ventas a crédito.De esta manera, los trabajadores pensaron que uniendo sus esfuerzos podrían convertirse en sus propios proveedores, originándose así la idea de las cooperativas de consumo. Por otra parte el desempleo y las gravosas condiciones del trabajo cuando se conseguía, movieron a otros grupos de trabajadores a organizarse en cooperativas de producción y trabajo, que hoy se denominan trabajo asociado.
En la ciudad de Rochdale (Inglaterra), dedicada por mucho
tiempo a la industria textil, se presentaron algunas de las consecuencias de la revolución industrial, inconvenientes para los trabajadores, por lo cual algunos de ellos pensaron que debían agruparse y se constituyeron en una organización para el suministro de artículos de primera necesidad.
Desde luego, para llegar a ese
objetivo debieron antes, con gran esfuerzo de su parte, ahorrar cada uno en la medida de sus capacidades, logrando así reunir un pequeño capital de 28 libras esterlinas, una por cada uno de los socios. Con ese exiguo patrimonio, fundaron una sociedad denominada "De los Probos Pioneros de Rochdale". La mayoría de estos hombres eran tejedores y en el grupo figuraban algunos más ilustrados que habían tenido participación en otras organizaciones de beneficio común. Para el 21 de diciembre de 1844, en contra de las opiniones de los comerciantes establecidos y de otros ciudadanos, abrieron un pequeño almacén, en la llamada Callejuela del Sapo, pero, para sorpresa de los comerciantes que les auguraron un rotundo fracaso, la incipiente institución fue creciendo e incluyendo en su organización a muchas personas de algunas localidades aledañas.Fue este el origen del cooperativismo de consumo en Gran Bretaña, cuyo desarrollo abarcó después no solo a la Europa Continental sino al resto del mundo. El importante crecimiento debe atribuirse no a la importancia del poder económico, sino al valor de las ideas y a la fidelidad que estos iniciadores tuvieron para con esas ideas.
MARCO TEÓRICO
Los Antecedentes:
El desarrollo del tejido industrial en nuestro país, fue el reflejo de la implementación del
modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones ISI, impulsado por la CEPAL (basado en una elevación de protección a la producción nacional, completada con las políticas de crédito de fomento, con tasas de interés subsidiadas por el estado. Con éste esquema Colombia logró importantes avances en términos de crecimiento del PIB y del Ingreso per cápita en un marco de relativa estabilidad, pues nuestro país no ha registrado niveles de inflación incontrolables, y progreso en la diversificación de las exportaciones.
Dicho modelo hizo propicio el desarrollo de algún tejido industrial hasta los años setenta, aprovechando las ventajas que la protección trae y favoreciendo el desarrollo industrial a partir de la protección y no la
innovación. Lamentablemente, las limitaciones del mercado interior generaron una barrera muy clara a la industria colombiana y la protección que en un primer estado de industrialización es un fenómeno positivo pero se convirtió en un fenómeno desastroso para la economía nacional.
A partir de la década de los setenta, ninguna
empresa industrial colombiana creció realmente más allá de las oportunidades del mercado interior y Colombia siguió viviendo de las exportaciones primarias de café, carbón, petróleo y otros productos, protegiendo el mercado interior y manteniendo una industria que para los años ochentas se hizo pequeña, ineficiente y poco competitiva con una participación nula en el mercado internacional.
A partir de la década de los ochenta la
economía mundial entró en un período de inflación, originada primordialmente por el alza en los precios del petróleo que obligó a los países desarrollados a aplicar políticas monetarias contraccionistas con la consecuente restricción del crédito y elevación de las tasas de interés. El sector manufacturero sufrió las mayores consecuencias de ésta crisis; la participación de las manufacturas en el PIB, que venían creciendo lentamente en los años sesenta y setenta, al finalizar los años ochenta descendió. Se vio además un gran descenso en el empleo de más de 13.850 trabajadores, el cual comenzó a recuperarse a partir de 1985 hasta 1989 pero sin alcanzar el porcentaje del crecimiento obtenido en 1979 (18.900 trabajadores).
Al finalizar la década de los ochenta y comienzos de los noventa, hace su aparición el "
neoliberalismo", como una respuesta teórica para "modernizar y hacer más competitivas las economías emergentes", aplicando aperturas de choque que fortalecerían y harían más modernas las economías, pensando en la importancia de las ventajas comparativas entre los países y bajo el supuesto de que el mercado internacional haría una distribución justa de los recursos y que los países en desarrollo crecerían más rápidamente gracias a las nuevas condiciones de mercado. La permanencia de mecanismos de protección estimuló la producción de bienes dirigidos a la satisfacción de las necesidades del mercado interno.
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La política industrial diseñada en la actualidad pasa únicamente por el fortalecimiento de la apertura económica, sin corregir los errores del pasado. Los resultados obtenidos fueron los opuestos, las economías emergentes son cada vez más pobres y su participación en el
comercio mundial es más limitado. Los países como Colombia pierden terreno en el ámbito mundial y la apertura de los mercados nos hace más vulnerables a las crisis mundiales y al comportamiento de los precios de bienes primarios quienes a pesar de la apertura siguen dándonos el pan de cada día en nuestro país.
El desalentador manejo macroeconómico de la economía que permitió la pérdida de
competitividad de la economía en su conjunto, al dejar revaluar nuestra moneda en los años más cruciales de apertura y la falta de apoyo estatal para reanimar a la industria resultaron factores fatales en el camino colombiano hacia la "prosperidad económica" y por el contrario resultó en un proceso de des-industrialización negativa.
En términos industriales el resultado fue bastante difuso, solo sobrevivieron algunas firmas especializadas, y el grueso de las
industrias en nuestro país sufren de enormes dificultades para seguir adelante.
En la actualidad, vivimos un proceso de ajuste estructural, para estabilizar nuestra economía, para cumplir por lo menos con las
obligaciones salariales y las deudas contratadas durante las últimas décadas tanto interna como externamente.
La
inversión en Colombia sin contar las obligaciones del Gobierno en Educación y Salud será prácticamente cero para el año 2001.


LA INDUSTRIA MANUFACTURERA COLOMBIANA Y EL PIB EN COLOMBIA


Al igual que para toda América latina, el desarrollo del sector industrial de nuestra economía se logro, desde sus inicios hasta 1989, gracias al modelo (impulsado por la CEPAL) de sustitución de importaciones, basado en la elevada protección a la producción nacional complementada con políticas de crédito de fomento con
tasa de interés subsidiadas por el estado.
Con este esquema Colombia logro importantes avances en términos de crecimiento del PIB y del ingreso per cápita en un marco de relativa estabilidad, pues nuestro país no ha registrado niveles de inflación incontrolables, y progresó en la diversificación de las exportaciones.
La permanencia de mecanismos de protección estimuló la producción de bienes dirigidos a la satisfacción de las necesidades del mercado interno, sin importar la estructura de
costos, tecnología, disponibilidad de materias primas, y si maximizar la eficiencia, aislándolo en esta forma de la competencia extranjera.
En la medida en que el modelo de "crecimiento hacia adentro" se fue agotando, la participación del sector manufacturero en el PIB total se redujo. Creció sostenida/ a partir de 1960 cuando se ubicó en 16.5% hasta alcanzar en 1974 su máxima participación 23.5%. Desde este año empezó a retroceder poco a poco para ubicarse por debajo del 18% en 1999.
La inversión industrial es parte fundamental de la modernización de la economía; la cual no sólo es renovación de equipos, sino también el cambio en la
cultura corporativa en las diferentes empresas que integran la industrial implica un cambio en el desarrollo general, en la gestión, en el mercado, comercialización y en la investigación y desarrollo. Significa comprometerse con el concepto de calidad total

1 comentario:

Javier dijo...

Lo mismo se encuentra en esta página. Al menos podías citar la fuente.

http://www.monografias.com/trabajos16/sector-industrial/sector-industrial.shtml